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Opinión

Omar Berrada, Manchester City y un debate que ya no se puede ignorar

El pasado de Omar Berrada en el Manchester City vuelve a estar en el centro del debate. ¿Qué responsabilidad individual puede tener por las investigaciones que rodean al club y, sobre todo, qué pasa con su gestión actual en el Manchester United?

Omar Berrada
Fuente: Facebook oficial del Manchester United

Omar Berrada llegó al Manchester United con un currículum que, sobre el papel, explicaba perfectamente por qué el club había decidido apostar por él. Antes de convertirse en CEO del United, pasó varios años trabajando en el Manchester City y ocupó diferentes cargos dentro de su estructura comercial y deportiva.

Fue jefe de desarrollo de negocios internacionales, director de ventas y alianzas, vicepresidente senior y director comercial del grupo, director de operaciones y, finalmente, director de operaciones de fútbol entre 2020 y 2024.

Y precisamente ahí comienza el debate.

No porque exista, al menos según la información que tenemos en este momento, una responsabilidad individual demostrada de Berrada sobre las acusaciones y procedimientos que rodean al Manchester City. De hecho, sigue sin estar claro cuáles podrían ser las consecuencias individuales para los distintos directivos que estuvieron involucrados en las áreas investigadas.

Pero después de tantos años ocupando posiciones importantes dentro del club, es inevitable preguntarse hasta qué punto conocía determinadas decisiones o situaciones que hoy están bajo escrutinio.

Y esa es una pregunta. No una sentencia.

El otro problema de Berrada está en Manchester

Para mí, incluso dejando de lado todo lo relacionado con su pasado en el City, existe otro debate mucho más sencillo: ¿está funcionando Omar Berrada como CEO del Manchester United?

En septiembre de 2024 se conoció el llamado "Proyecto 150", con el objetivo de que el Manchester United volviera a ganar la Premier League antes de 2028, coincidiendo con el 150.º aniversario del club. Posteriormente, en junio de 2026, Berrada volvió a hablar públicamente de ese objetivo y señaló que el United debía ganar el título 21 antes de 2028.

Pero el problema es que el tiempo pasa.

Han cambiado entrenadores, se han realizado mercados de fichajes, se han tomado decisiones deportivas y, a día de hoy, el Manchester United sigue estando lejos del nivel competitivo necesario para pelear realmente por la Premier League.

Y aquí es donde la conversación deja de ser solamente sobre el Manchester City.

Porque Berrada llegó al United precisamente como una de las piezas que debía ayudar a cambiar la estructura del club.

¿Qué pasa con el Proyecto 150?

Esta es probablemente la pregunta que más me interesa.

Si el objetivo era ganar la Premier antes de 2028, el Manchester United no solamente tiene que ganar partidos: tiene que construir una plantilla capaz de competir por la Premier League.

Y después del último mercado, para mí, el equipo sigue teniendo demasiadas dudas.

Hay que entender las restricciones económicas, la deuda, los dividendos y el margen de maniobra que tiene actualmente el Manchester United. Pero si estás construyendo un nuevo proyecto y presentas objetivos tan ambiciosos, también tienes que asumir la responsabilidad por las decisiones que se toman.

Por eso creo que el debate sobre Berrada tiene dos caminos diferentes.

El primero es su pasado en el Manchester City y las preguntas que inevitablemente genera.

El segundo, mucho más tangible, es su presente en el Manchester United y los resultados de las decisiones que está tomando junto al resto de la estructura deportiva.

Y aquí es donde, para mí, la paciencia empieza a tener límites.

No se trata simplemente de haber trabajado anteriormente para el Manchester City. Se trata de que, si Berrada y el resto de la dirección fueron contratados para devolver al Manchester United al lugar que históricamente ocupa, tenemos que empezar a ver avances reales.

Porque el Proyecto 150 tiene una fecha.

2028 está cada vez más cerca.

Y el Manchester United todavía tiene muchísimo trabajo por hacer.